21
Aug
2020
0

¿Estás preparado para ser Su esposa?

“Porque tu marido es tu Hacedor; el Señor de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado. Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó el Señor, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo.” Isaías 54:5-6

¿Sabías que Dios quiere ser tu marido? Y así como todo marido tiene responsabilidades para con su esposa, Dios también se encargará de las obligaciones como marido en una relación. Primero, te protegerá. Eso significa que aunque un “ejército” venga contra ti, cuando Dios es tu Protector nada puede derrotarte. El provee, te cuida, te defiende, y es fiel con todos aquellos que se casan con Él. El privilegio es tan grande que incluso aquellos que nos bendicen serán bendecidos y aquellos que nos maldicen será maldecidos (Ver Génesis 12:3). Después de todo, si Dios está con nosotros, ¿quién estará en contra? (Ver Romanos 8:31). Cuando tenemos un pacto con Dios, podemos estar seguros de que nuestra vida nunca será la misma.

Tener un pacto con Dios no se trata de ser una persona religiosa. Todo lo contrario, es un honor porque Él quiere tener esta relación con todos y cada uno de nosotros. Pero la pregunta es: ¿Estás preparado/a para ser su esposa? ¿Estás preparado/a para divorciarte del mundo y cortar todos los lazos con la infidelidad?

Para tener una verdadera relación con Dios, tenemos que concentrarnos en las cosas de arriba y no en las cosas del mundo. Y la realidad es que todos los días Él nos da una oportunidad para ser de Él. Sin embargo, nuestras actitudes muestran lo que nos hace tener sed y qué tan sedientos estamos de Él. Si lo queremos, tenemos que vivir conforme a Su palabra y divorciarnos del mundo y de sus prácticas.

“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría” (Colosenses 3:5)

Cuando tenemos sed de Dios, nuestras prioridades son las que agradan a Dios. Nuestra sed de Dios también será visible a través de nuestras actitudes y elecciones.

Dios está llamando a todos. “Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó el Señor, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo.” (Isaías 54:6). Esto significa que no importa si has sido despreciado, si estás triste, solo, deprimido, etc. Él quiere completar de nuevo a todos los que están rotos y derramar Su Espíritu sobre TODOS los que están sedientos.

“En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.” (Juan 7:37)

Cuando tenemos el Espíritu Santo, tenemos la seguridad de que Dios está con nosotros y ante todo, tenemos la certeza de nuestra salvación y podemos ilusionarnos con las cosas maravillosas que nuestro Novio ha preparado para nosotros, Su novia. “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.” (Juan 14:2) ¡Menudo privilegio!

Leave a Reply