11
Feb
2021
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La Palabra de Dios nos enseña que si nos falta sabiduría, deberíamos pedirla y se nos dará sin reproches (ver Santiago 1:5). Sin embargo, hay 2 tipos de sabiduría: la sabiduría terrenal y la divina. La sabiduría divina se asocia con la práctica de la Palabra de Dios.

“Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos tal como el Señor mi Dios me ordenó, para que los cumpláis en medio de la tierra en que vais a entrar para poseerla.” (Deuteronomio 4:5).

La práctica de la Palabra de Dios nos hará sabios y nos llevará a conquistar nuestra salvación. Si no practicamos la palabra ni obedecemos las enseñanzas de Dios, seremos uno de aquellos que se quedarán atrás cuando llegue el momento.

“Por tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca” (Mateo 7:24).

La casa representa nuestra vida. Quién funde su vida sobre los principios de Dios se enfrentarán a dificultades y luchas, pero permanecerán firmes y fuertes independientemente de las circunstancias. Si no edificamos sobre la Palabra (La Roca), nos derrumbaremos ante la adversidad.

Ser sabio no se trata de tener un coeficiente intelectual alto o conocimiento extenso de todo. Desafortunadamente, esto es lo que la mayoría piensa. ¿Cuántas personas hoy en día tienen un coeficiente de inteligencia alto pero aún así toman decisiones desfavorables en su vida? Piénselo… ¿Qué hizo que las 5 vírgenes fueran sabias? Tenían ese aceite extra y esto las salvó (ver Mateo 25).

Como cristianos, debemos recordar que estamos de paso y este es nuestro hogar temporal. No tenemos que ser uno de esos que edifican sobre la arena y sufren pérdidas, la pérdida de nuestra salvación. Debemos elegir ser como las 5 vírgenes sabias e invertir en nuestra relación con Dios, buscándolo diariamente.

“Y todo el que oye estas palabras mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción.” (Mateo 7:26-27).

La realidad es que en esta década solo aquellos que son sabios resistirán y perseverarán hasta el final porque cuanto más nos acercamos al fin, más difíciles se volverán las cosas. ¿Has estado edificando sobre la Roca? O ¿has sido como la mayoría? Hay 2 caminos a seguir y nosotros elegimos si vamos a ser sabios como Abel o necios como Caín.

Durante este mes de febrero, vamos a indagar profundo en el tema del Espíritu de la Sabiduría y buscar la sabiduría que viene de Dios. ¡No se lo pierda!

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