29
Mar
2021
0

Vivimos en tiempos difíciles, sin embargo estas penurias, persecuciones y tribulaciones son las que nos hacen más fuertes. La Biblia nos da un claro ejemplo de esto con la historia de José. Sufrió injusticias y tribulaciones desde su juventud hasta que se convirtió en gobernador de Egipto. Sus hermanos lo odiaban; lo vendieron como esclavo y perdió todos sus derechos. (Ver Génesis 37-50) A pesar de todas sus batallas, José no vaciló ni perdió la fe en Dios, sino que miró todo con ojos espirituales y eso marcó la diferencia.

Quizás te estés preguntando, pero ¿cuál fue su crimen? ¿Por qué permitió Dios que sucedieran estas cosas? Dios le permitió pasar por muchas dificultades para fortalecerlo. Todo lo le que pasó fue por una causa mayor; para rescatar a toda su familia y a la nación de Israel. Por eso, incluso cuando sus hermanos buscaron su perdón, los bendijo. Entendió el propósito de su existencia. “Pero José les dijo: No temáis, ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo tornó en bien para que sucediera como vemos hoy, y se preservara la vida de mucha gente.” (Génesis 50:19 – 20).

Y esto es exactamente lo que Dios hace. Nos permite atravesar situaciones difíciles para hacernos más fuertes. Quizás usted esté enfrentando dificultades y situaciones difíciles en este momento que no comprende; Dios está usando el ejemplo de José para enseñarnos a comportarnos como él. Él quiere que seamos mejores, no peores, para que podamos crecer y tener experiencias con Él.

Para algunos, este no es siempre el caso. Lo que se suponía que los haría mejores, eventualmente los rompió debido a la forma en que eligieron ver las situaciones que enfrentaron. Cuando elegimos mirar cada situación con ojos espirituales, Dios se asegura de que todo funcione en conjunto para nuestro propio bien y, de la misma manera que Él ha estado con José, estará con nosotros. “Y el Señor estaba con José, que llegó a ser un hombre próspero, y estaba en la casa de su amo el egipcio.” (Génesis 39: 2).

También hubo un momento en que José fue tentado por la esposa de su amo y cuando él rechazó sus insinuaciones, ella mintió en su contra. ¿Cuál fue la consecuencia? Como resultado, fue encarcelado, pero, aún así, se preocupó más por agradar a Dios (ver Génesis 39 v7-9).

A través de la reacción de José, vemos lo que había dentro de él; tenía el temor de Dios y no permitió que las dificultades que enfrentaba comprometieran su fe. Esta es la cualidad de la fe que Dios busca, especialmente en la sociedad actual, donde Sus principios se están desvaneciendo. Como cristianos, no podemos permitir que nada ni nadie comprometa los pilares de nuestra fe; debemos esforzarnos por preservarlos frente a la adversidad.

Que Dios los bendiga.

Leave a Reply