23
Apr
2020
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Las aguas termales del diablo

“Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén”. (Lucas 24:13)

Según la investigación, Emaús también era conocido como “Aguas Termales”

¿Qué te viene a la mente cuando escuchas este dicho? Un centro turístico, un lugar de relajación y descanso, donde puedes poner los pies en alto y alejarte de todos y de todo. Puede sonar maravilloso, pero el diablo ha estado usando esto como una táctica espiritual; él les presenta a las personas sus “aguas termales” para que se alejen de Jerusalén.

Durante este período de cuarentena, las personas consumen tiempo en contenido de fuentes en línea; opciones que presenta el diablo con apariencia de ser genuinas. Muchas personas piensan que están saciando su sed, pero sus “aguas termales” solo hacen que se deshidraten aún más. Huyen de los problemas y preocupaciones de este mundo, pero no se dan cuenta de que están bebiendo de fuentes contaminadas. La sensación es buena; Es como tomar un refresco frío en un día caluroso, cuando lo que realmente se necesita es agua. El diablo usa sus aguas termales para crear una falsa sensación de bienestar, para debilitarte hasta que ya no estés cerca de Jerusalén y pueda saltar sobre su presa.

Dios es el único que puede hidratarnos espiritualmente. Beber de su fuente es lo que te hará fuerte. Ten cuidado con las aguas termales que el diablo presenta, porque no todo lo que se denomina  “cristiano” es de Dios. Ten en cuenta los blogs y artículos que lees. No todo contenido está a la par con lo que dice la Biblia, ni es una verdadera fuente de agua viva. Esto solo generará confusión en la mente y dudas.

“Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes?” (Lucas 24:17)

La charla de los dos discípulos solo los estaba deprimiendo, pero no se dieron cuenta del efecto que estaba teniendo sobre ellos. Caminaban hacia Emaús entablando una conversación que solo era negativa. Evita entretener y pensar en palabras que solo te llevarán a Emaús. Desafortunadamente, muchos están en camino pero no se dan cuenta.

“He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto”. (Lucas 24:49)

No encontrarás a Jesús en Emaús. La fuente de la vida está en Jerusalén. El es el agua viva; cuando la bebes, nunca volverás a tener sed. El te dice:

• Quédate en Jerusalén

• Ven a Jerusalén

• Regresa a Jerusalén

¿Cuál de estas direcciones es para ti?

 

Obispo Alvaro Lima

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